Con la llegada del otoño comenzamos la recogida de juguetes no bélicos, libros y material deportivo en todas las oficinas de Correos de Zaragoza capital, Cartuja Baja, Casetas, Utebo y Cuarte de Huerva para el Rastro 2024.
Son 25 años los que lleva organizándose el Rastro de Juguetes, actividad que pretende sensibilizar a la población aragonesa en el reciclaje y la compra de objetos segunda mano, así como contribuir a la captación de fondos, mediante el reciclado y venta de juguetes donados por familias, empresas, colegios, asociaciones y entidades.
Este año, más si cabe, esta actividad celebrará su vigésima quinta edición con el trabajo y esfuerzo de todas las personas voluntarias que consiguen año tras año organizar una de las actividades solidarias más reseñables de nuestra ciudad, con las personas que donan sus juguetes y libros y con todas aquellas que compran estos mismos una vez que han sido reciclados y recuperados.
Durante las próximas 4 semanas se pueden donar juguetes (no bélicos ni peluches), libros, DVDs y material deportivo. El equipo de voluntariado del Rastro empezará en breve a reciclar los juguetes hasta las fechas de su venta. Por su parte, Correos se encargará de que todos los juguetes depositados en sus oficinas lleguen al centro de reciclado durante todo este periodo.
Más adelante os contaremos el resto de fases para llegar al Rastro 2024 que se celebraré en el Centro Cívico «Manuel Vázquez Guardiola» de Oliver.
Destino de la recaudación obtenida en el Rastro 2024
Este año, la recaudación del Rastro de Juguetes irá destinada a posibilitar el acceso a agua limpia y potable a 4,5 millones de personas en Malaui, Mozambique, Zambia y así como a materiales de higiene básicos, dentro de la campaña humanitaria “Más claro, agua”, gestionada por la ONG Oxfam Intermón.
Los países del sur de África, incluidos Malaui, Mozambique, Zambia y Zimbabue, se enfrentan a un aumento sin precedentes de casos de cólera. La situación se está volviendo difícil de gestionar debido al inicio de la temporada de lluvias en la región, que fomenta la contaminación de fuentes de agua en las comunidades más vulnerables. En Zambia, cuatro millones de personas siguen sin tener acceso a agua limpia. La enfermedad se ha extendido por todas las provincias del país, donde el acceso al agua potable y al saneamiento es muy limitado.
