Leslie Scott: la mente inquieta detrás de Jenga

Vamos a conocer hoy a Leslie Scott, otra mujer imprescindible, que sigue la estela de la publicación anterior sobre la creadora del Monopoly.

En el Rastro de Juguetes sentimos una debilidad especial por esos juegos que parecen sencillos, pero que esconden una magia capaz de reunir a familias enteras alrededor de una mesa… y, de paso, provocar algún que otro suspiro cuando llega el momento de recogerlos. Jenga es uno de esos clásicos que adoramos: divertido, universal y, admitámoslo, un pequeño quebradero de cabeza cuando toca volver a encajar todas las piezas en su caja con la precisión de un voluntario experto.

Cuando pensamos en juegos capaces de unir a personas de distintas edades, culturas y formas de jugar, Jenga ocupa un lugar privilegiado. Su creadora, Leslie Scott, nació en Tanzania y pasó su infancia entre varios países africanos y el Reino Unido. Ese recorrido vital, lleno de contrastes y aprendizajes, marcó su visión del juego como un espacio compartido donde la creatividad y la convivencia se encuentran.

 

Una mecánica simple para un origen curioso 

La semilla de Jenga surgió en Ghana, donde Scott jugaba con su familia utilizando bloques de madera. Aquel entretenimiento doméstico, sencillo y lleno de emoción, se transformó años después en uno de los juegos más reconocibles del mundo. En 1983, Scott presentó oficialmente Jenga en la Feria del Juguete de Londres. Desde entonces, la torre inestable ha viajado por todo el planeta, instalándose en hogares, escuelas, bibliotecas, ludotecas y espacios comunitarios.

Aunque su mecánica parece simple —retirar piezas sin que la torre caiga—, Jenga esconde una riqueza sorprendente. Favorece la estrategia, la paciencia, la motricidad fina y la capacidad de mantener la calma en momentos de tensión. Es un juego que invita a observar, anticipar y tomar decisiones con cuidado, y que convierte cada partida en una pequeña lección de equilibrio, literal y figurado.

La trayectoria de Leslie Scott no se limita a este éxito mundial. Fundó Oxford Games Ltd., desde donde ha desarrollado otros juegos que exploran el lenguaje, la creatividad y la interacción social. Sin embargo, ninguno ha alcanzado la proyección universal de Jenga, un juego que ha logrado algo excepcional: convertir un recuerdo de infancia en un objeto cultural compartido por millones de personas.

Cómo una diseñadora convirtió un pasatiempo de su infancia en el jenga, el famoso juego en el que “la gravedad siempre termina ganando” - LA NACION

Todas las versiones … y el reto de volver a empezar 

La historia de Scott nos recuerda que los juegos más duraderos suelen nacer de ideas sencillas, de momentos cotidianos y de la capacidad de transformar lo cercano en algo que conecta a comunidades enteras. Jenga es, en ese sentido, un puente entre continentes, generaciones y formas de jugar.

A lo largo de los años han surgido innumerables versiones: de madera, de plástico, gigantes, en miniatura, temáticas, con animales, con personajes de dibujos animados y hasta con reglas alternativas. En el Rastro de Juguetes las hemos visto todas. Y aunque nos encanta recibirlas, reconoceremos algo que cualquier persona que haya tenido un Jenga en casa sabe bien: volver a guardar todas las piezas perfectamente alineadas en su caja es un pequeño desafío adicional. A veces, más difícil que la propia partida.